Viaje de Ida y Vuelta

Siempre me he sentido muy afortunado por el período que me ha tocado vivir, aunque a veces cueste entender que una etapa de crisis o revolución es una oportunidad inmejorable para avanzar. En su anterior post, Koldo dibujaba el manifiesto de esta productora. A mi me gustaría complementarlo de algún modo con mi visión personal, e ilustrar lo anterior con un ejemplo. Esta es mi historia: mi viaje.

LO INTERNO: ÉRASE UN CHICO A UNA CÁMARA PEGADO

Mis padres me regalaron mi primera videocámara a los 15 años. Era una handycam modelo Panasonic NV-DS990, que grababa en cintas MiniDV. Cuando la compramos, el señor de la tienda nos contaba maravillas de su enorme pantalla abatible. Aunque a mi me llamó mucho más la atención un detalle que comentó casi de pasada: mediante una “tarjeta especial”, podría conectar la cámara al ordenador y transferir los videos grabados. Para mi, aquello era mágico.

Panasonic NV-DS990

Mi primera videocámara: la Panasonic NV-DS990

Empecé a grabar cortometrajes con mis amigos, en verano. Aprendí a editarlos, durante el invierno. El proceso se repitió varios años seguidos. Disfrutaba muchísimo, y pronto mi fascinación se fue extendiendo también hacia el campo de los efectos visuales.

Aquella cámara me descubrió lo que quería hacer en la vida: contar historias . En esta primera etapa lo hacía con los dos únicos ingredientes de los que disponía: pasión e intuición. Así que con el apoyo de mi familia me decidí a dar el siguiente paso: la Universidad.

LO ADQUIRIDO: EL SABER NO OCUPA LUGAR… ¡PERO CUÁNTO PESAN LOS APUNTES!

Acudí a la Universidad en busca del conocimiento que me convirtiese en un buen profesional. Lo que pasa es que por el camino aprendes además muchas otras cosas interesantes. Maduras. Haces amigos. Conoces personas con tus mismos gustos e inquietudes…

Descubres que el lenguaje audiovisual y la técnica de poco te van a servir si no sabes trabajar en equipo. Desarrollas tu espíritu crítico y analítico. Cultivas la humildad, cuando aceptas y valoras puntos de vista y opiniones distintas a las tuyas. Trabajas para mejorar. Y asimilas que lo más importante son SIEMPRE las personas, el factor humano que se esconde en cada historia.

Universidad de Navarra

La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra

Con las primeras prácticas y empleo en productoras empecé a tener contacto real con una profesión que está en constante cambio. Me di cuenta de que la revolución digital no le parece a todo el mundo igual de emocionante que a mi.

LO EXTERNO: EL SALTO DIGITAL

Adaptarse supone mucho esfuerzo y dedicación, porque requiere un coste de mantenimiento elevado, bien en tiempo o en dinero. El final de la era analógica cambió por completo la forma de trabajar, fomentando un ecosistema digital en continua y acelerada evolución.

Lo que sucedió en la industria audiovisual es, a gran escala, similar a lo que me ocurrió con mi primera cámara de video. La era analógica establecía unas fuertes barreras de entrada al sector, principalmente por el alto coste de los equipos. Pero hoy en día se puede editar video en cualquier portátil. O crear efectos visuales que hace décadas serían impensables. Dentro de poco todos los móviles grabarán en formato 4K, una resolución empleada antes exclusivamente para salas de cine.

Comparativa

Encuentra las 7 diferencias

El abaratamiento de los costes de los equipos y la omnipresencia de videocámaras cada vez mejores ha supuesto una democratización audiovisual, y una popularización de la figura del creador de contenidos. ¿Cuántos videos hay alojados en YouTube? ¿Cómo hacer frente a tal nivel de competencia? Si todo el mundo puede hacer un video en alta definición, ¿dónde reside ahora la diferencia cualitativa de un profesional?

VOLVER AL ORIGEN

La era digital ha permitido hacer más con menos, y eso es algo bueno. ¿Quiere esto decir que, por ejemplo, los futuros anuncios de Audi se grabarán con un móvil? Probablemente no. En el sector audiovisual sigue habiendo escalas, y las productoras de élite seguirán siendo de élite. Pero ya hay series, como House, que se han grabado con cámaras fotográficas réflex. El paradigma ha cambiado, y al contrario de lo que sucedía en la época analógica, un acabado profesional cada vez radicará menos en los medios técnicos y más en las personas que haya detrás del proyecto.

Después de este viaje de varios años, estoy otra vez en el punto de partida. Pero volver al origen después del viaje recorrido implica regresar con mucho más equipaje: lo externo, lo adquirido, y lo interno:

  1. Externamente, la era digital me ha acercado herramientas de una gran relación calidad/precio/valor de producción. El último equipo técnico que hemos adquirido en Old Port Films sique esta máxima. Como les suele gustar decir a los americanos, “the most bang for the buck”.
  2. De forma adquirida, ahora comprendo el lenguaje del medio y he ganado experiencia para saber qué quiero contar y cómo. Además, tengo la suerte de trabajar en equipo con dos compañeros de perfiles distintos al mío, de tal forma que nos complementamos muy bien.
  3. Y de forma interna, lo más importante sigue ahí. Lo que existía antes del viaje y lo que sigue existiendo después: la pasión y la intuición. Es vital hacer caso a tu voz interior, porque a veces te lanzará en contra de las normas y reglas aprendidas. Y sólo así se puede seguir avanzando.

BMPCC

Nuestra última adquisición: la Blackmagic Pocket Cinema Cámera. Pequeña pero matona.

Para mi, Old Port Films es la evolución de algo que empezó como afición y por suerte ahora es mi profesión. Empecé en esto porque disfrutaba contando historias con mis amigos. 12 años después sigo disfrutando igual, ayudando a otras personas a contar la suya.

 

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